Author: Joanne

Get Cosy with This Bowl of Chilli con Carne

It’s raining, it’s pouring, the old man is snoring! ♫♫♫ I think there’s a monsoon outside. I feel like I’m in Vietnam and not in Barcelona, it’s raining so much today and for some reason that nursery rhyme can’t get out of my head. I feel like a child trapped inside my home although I’m keeping it cosy listening to Otis Redding while I write this. I blame the rain. It makes me nostalgic and kind of soulful too. Something that never fails to make me feel better when I’m gloomy and nostalgic is definitely comfort food. Oh yeah. For me, there are only but a few things better than getting cosy with a tasty bowl of food that just makes you feel amazing. Ramen soup is definitely number one on my list. When I was a kid it was probably one of the first foods I learned to ‘modify’. By “modifying” I mean adding soy sauce and scallions, by the way. Little by little as I grew up I learned how to make different versions (or …

“Hey, it’s mussels season!”

Said the nice man at the pescadería, while greeting me with a 1kg of fresh mussels in hand. I had absolutely no idea when the mussel season began (wait, that’s a thing? Oh, Europe) but I sure as hell bought them. They looked cute. I love seasonal food, and I also love the people at the pescadería I go to. We’ve become well acquainted considering I’m somewhat of a regular at the market and Catalans aren’t quite famous for being very friendly. I usually purchase what they offer me because I’m easily persuaded when it comes to food, it also helps that they have amazing seafood! Seriously, if you’re ever in Barcelona and you’re searching for beautiful, fresh fish or seafood get to Mercat de Santa Caterina, as soon as possible. La Boquería is overrated and overrun by tourists, and to be honest, the people there in general are rather mean. No joke. They’re quite unfriendly. Anyway. Mussels. On my way home from the market, I began to work around recipe ideas in my head to see …

Was That Really a Sabbatical? Baked Green Tomatoes and Why I Haven’t Been Blogging.

Well, now I am. I’ve been ‘off the blog grid’ for over a year now and I’ve finally come back, writing in English this time. Don’t know, I feel I express myself better in my native language. So… Yeah, I’ve been absent. Busy. On a sabbatical. On a hiatus. Whatever you want to call it. But overall I’ve missed blogging, mostly because of my lack of time, but to be honest I really hate that saying; “Oh I don’t have time for that”, I think it’s because I’m a firm thinker that there is no such thing as “not having enough time” for something, to me that’s just an excuse to not do things… If you want to do something, make time for it… So, well, here I am making time. And I brought tomatoes.

Sunday Quiche: El antojo

¿Nunca les ha pasado que hay veces que tienen cierto anhelo por algo que rara vez tienen en su vida? Ya sea tener a un ser querido cerca, leer un buen libro o como en mi caso: comer un buen pedazo de quiche. Para serles honesta no recuerdo la última vez que comí quiche aparte de esta tarde. Pienso que quizás fue en un desayuno de trabajo o algo así, la verdad es que no tengo ni idea pero desde hace una semana o así, tengo tremendo antojo de comer uno… Desde la semana pasada tengo los ingredientes en la nevera pero por alguna razón no la hice. Ese ya no es el caso, porque hoy me desperté con esas ganas de hacer cosas, como hacer un quiche y darle cariño al blog y aquí está: Quiche de champiñones, cebollas y  queso Parmesano.

Se me ha roto la pasta: listones de zanahorias y calabacín

Eso fue lo que dije cuando intenté comer la ‘pasta falsa’ que hice hace unos días. Tenía ganas de cenar algo con salsa de tomate pero la pereza que me daba preparar pasta era la misma pereza que me da levantarme por las mañanas, entonces opté por una opción diferente, en vez de utilizar pasta hice pequeños listones de zanahoria y calabacín lo que es totalmente tonto ya que es trabajo doble, pero aquí están: Listones rotos de zanahoria y calabacín, a continuación lo que vas a necesitar para hacer este plato:

Sabores y texturas que se entrelazan

La comida vegetariana siempre me ha gustado mucho. Por más que sea obsesionada con el chile con carne, las hamburguesas, los cortes ‘extraños’ de carne como el rabo, y hasta recetas de toda la vida como canelones rellenos de carne picada, la gastronomía vegetariana que viene de lugares como la India, el Líbano y Turquía siempre me han apasionado muchísimo, pienso que tiene mucho que ver con la mezcla de ingredientes, y los perfiles y capas de sabores que le dan los condimentos a dichos ingredientes, como las lentejas que solas pueden ser un poco sosas pero con una buena mezcla de condimentos puedes tener una explosión muy agradable en tu boca.

Pastéis de Belém y como me cebé de pastelería portuguesa.

La única dieta que existen en los viajes es la de comer lo que te de la gana. Estar de vacaciones te da la libertad de olvidarte de contar calorías (si es algo que acostumbras hacer, anyway), cenar carbohidratos, tomarte toda la cerveza que quieras y probar absolutamente todo lo que te brinde la cultura gastronómica de aquel lugar que visitas, bueno por lo menos es lo que me gusta hacer a mí y por suerte a las personas con las que viajo también. Esta vez le tocó a la pastelería de Lisboa en específico el Pastel de Belém, también conocido como el Pastel de Nata. Es un pastelito que lleva más de dos siglos en el mercado y fue creado por monjas católicas del monasterio portugués de los Jerónimos del distrito de Belém, en Lisboa. Estos pasteles son un MUST si viajas a Lisboa, ya que ir a Belem solo son 15 minutos en tranvía, aproximadamente.