Baked, Barcelona

Postre navideño: pastel de cerezas y nutella.

Calorías, calorías, calorías; eso es la navidad, y no hay quien me diga que no. En esta época se permite todo y y me voy a dar gustazos porque sí. Este postre lo hice para la cena de noche buena, tenía más de una semana viendo cerezas en la frutería y siempre me llamaban la atención, también en casa se encontraba un bote de esos gigantes de Nutella y me dije a mí misma… ¿Por qué no? y aquí está, una tarta que está riquísima, no solo para navidad, para cualquier excusa de comer y mucho.

Antes que todo, les cuento que hice trampa, y mucha. La masa del pastel es pre-hecha comprada en el Mercadona la quise probar porque no me quería complicar demasiado con esto, ya que de cualquier forma iba a estar todo el día cocinando otras cosas.

Vale la pena, te ahorras mucho trabajo y está muy buena. De cualquier modo, si necesitan una receta para la masa, en esta receta pueden encontrarla: Pastel de Manzana en el campo.

Relleno:

  • 1 Taza y media de cerezas frescas, sin pepitas y cortadas en cuadritos.
  • 1/2 Taza de Nutella
  • 2 Cdas de Maicena
  • 1/3 Taza de azúcar moreno
  • 1 Cdta de extracto de vainilla
  • 2 Cdas de zumo de limón
  • La ralladura de medio limón
  • 1 Pizca de sal
  • 1 Huevo grande
Para barnizar el pastel:
  • 1 Huevo batido

 

Instrucciones:
  • Mezclar las cerezas con todos los ingredientes hasta tener un relleno con la textura similar a una sopa grumosa.
  • Poner la masa en un molde para pasteles enmantequillado.
  • Agregar el relleno al molde con la masa.
  • Cortar tiras de masa para hacer la capa de encima del pastel.
  • Tapar el pastel con las tiras de masa. Barnizar con el huevo batido.
  • Hornear por 25-30 mins a una temperatura de 350ºF

 

¡Y después solo queda disfrutar del pastel, con una copa de cava o champán!

 

¡Felices fiestas a todos!
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Eating out, Travel

Sur de Francia

Visitar el sur de Francia fue una experiencia inolvidable, ya quiero regresar, quiero aprender a defenderme mejor con el francés para no andar de perdida de la vida en los mercados navideños o en los cafés, aunque allí la gente es muy simpática, siempre viene bien entender el idioma del lugar que visitas.

Algo que aprendí allí es que los franceses aman los mercados navideños y los carruseles, lo viven con tal plenitud que realmente es inevitable que se te pegue el espíritu navideño. A continuación algunas cosas que comí en los mercados navideños durante tres días y unos cuantos recuerdillos que me llevé del Bézier, Avignon, Arles, Montpellier y Collioure.

 
 

¡Queso! Tanta variedad, tantos tipos de queso y yo perdida en un oasis de degustación.



El Aligot,  es un puré de papas, mezclado con mucha crema de leche (nata), mantequilla y mucho queso Tomme que le da una textura muy suave y espesa, y por encima un trozo de salchicha. Es un plato muy típico de los mercados navideños porque calienta mucho el cuerpo y tiene muchas calorías. 

 


 
La salchicha se cocina dentro del stand del mercadillo para servirle a la gente mientras se van acercando a comprar, mientras un señor va mezclando el Aligot. Las personas pueden comerse el Aligot justo en frente al stand en mesitas de bar.
 
Ahora para algo dulce… ¡Crêpes!
 
 
El stand de los crêpes era genial, además de que los reposteros eran unos chicos hermosos , el crêpe de chocolate negro es un escándalo. Realmente uno de los dulces más ricos para mí. También es muy chulo ver como lo preparan frente a ti.
 





 
 
Preparar crêpes es un arte, definitivamente, y uno muy muy rico.
 
 
El tercer día de mercados navideños conocía a una señora gitana de Granada que llevaba 20 años viviendo en Montpellier, y tenía uno de los stands más concurridos del mercado, era muy simpática. La conocí porque me escuchó hablando español con unas amigas y al parecer estaba cansada de intentar de entender mi francés. 


 
Esta señora prepara el ragout de papas con calamares y olivas negras más rico que he comido en mi vida, bueno el único pero el más rico EVER.
 
 
Fíjense como lo hace en una paellera, este no es un plato típico de Francia pero, es definitivamente una hermosa fusión de la cocina francesa con la española. 
 
Y ahora, lo más importante de toda Francia. Los maracons.
 
 
 
Estos macarons estaban TAN ricos. Me gasté 10€ (carísimos, coño) en 8 macarons de los cuales 4 me comí sin pensar ni asimilar que tenía te hacerle fotos para el blog. Soy una gorda, lo sé y lo acepto.
 
 
Aunque caros, valen la pena. I regret nothing, no sé cuando será la próxima vez que vaya a Francia 🙁 *forever poor*
 
 
 
 
 
 

Ahora les muestro algunas fotos de mi viaje que no son de comida, les exhorto que si algún día tienen la oportunidad de ir a alguna de estas ciudades, vayan, son fascinantes y hermosas, no regresarán a casa como la misma persona.  

Vista desde la cima de la Catedral Saint-Nazaire en Bézier.


Collioure, Francia.

Mercadillo de antigüedades en Montpellier, Francia.


Recuerdos de la más hermosa región que he tenido