Asian, Barcelona, Bowl of happy, Comfort Food, Eating out

El holy grail de la resaca: Yoshino y su menú libre de comida asiática.

Empieza un nuevo año y ahora es que me doy cuenta que este blog cumplió 1 año hace una semana… Entre fiestas, visitas y turisteo lo he tenido un poco botado, pero ya estoy de regreso prometo no volver a abandonar el blog de esa forma.

Hace unos meses descubrí un restaurante japonés que tiene un menú libre de comida asiática, es el holy grail de las resacas y los antojos, en mi caso, ambos. Para mí no hay mejor comida de resaca que un buen restaurante de comida asiática (o china, whatever) con mucha comida grasienta, sushi y sopas que reconfortan el alma.

Aquí mis recomendaciones:

Sopa miso, edamame y ensalada de wakame (algas):

Empanadillas de verduras y carne:

Sashimi variado (salmón y atún):

Gambas fritas:

Y arroz al curry, ¡buenísimo!

El restaurante va de esta forma, te dan un menú y un papel donde apuntas todo lo que quieres, te puedes repetir cuantas veces desees, aunque los meseros te miren -obviamente juzgándote por gordo- , al final pagas 13€ (no incluye bebidas). El menú consta de muchísimos tipos de entradas y platos fuertes, entre ellos: dumplings (empanadillas), tallarines (udon, lo mein), arroces, sashimi, sushi variado y “makis”(que pueden ver un poco en la foto de arriba), los ‘makis’ no los recomiendo porque no son muy tradicionales y a mí no me gustan para nada.

Este lugar me encanta ir de resaca o de esos días que quiero hacer de morsa y comer hasta que me salga arroz por los oídos, no es excelente pero es muy bueno en relación calidad-precio. Si les interesa más sobre este lugar pueden mirar su página de TripAdvisor.

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Eating out, Travel

Sur de Francia

Visitar el sur de Francia fue una experiencia inolvidable, ya quiero regresar, quiero aprender a defenderme mejor con el francés para no andar de perdida de la vida en los mercados navideños o en los cafés, aunque allí la gente es muy simpática, siempre viene bien entender el idioma del lugar que visitas.

Algo que aprendí allí es que los franceses aman los mercados navideños y los carruseles, lo viven con tal plenitud que realmente es inevitable que se te pegue el espíritu navideño. A continuación algunas cosas que comí en los mercados navideños durante tres días y unos cuantos recuerdillos que me llevé del Bézier, Avignon, Arles, Montpellier y Collioure.

 
 

¡Queso! Tanta variedad, tantos tipos de queso y yo perdida en un oasis de degustación.



El Aligot,  es un puré de papas, mezclado con mucha crema de leche (nata), mantequilla y mucho queso Tomme que le da una textura muy suave y espesa, y por encima un trozo de salchicha. Es un plato muy típico de los mercados navideños porque calienta mucho el cuerpo y tiene muchas calorías. 

 


 
La salchicha se cocina dentro del stand del mercadillo para servirle a la gente mientras se van acercando a comprar, mientras un señor va mezclando el Aligot. Las personas pueden comerse el Aligot justo en frente al stand en mesitas de bar.
 
Ahora para algo dulce… ¡Crêpes!
 
 
El stand de los crêpes era genial, además de que los reposteros eran unos chicos hermosos , el crêpe de chocolate negro es un escándalo. Realmente uno de los dulces más ricos para mí. También es muy chulo ver como lo preparan frente a ti.
 





 
 
Preparar crêpes es un arte, definitivamente, y uno muy muy rico.
 
 
El tercer día de mercados navideños conocía a una señora gitana de Granada que llevaba 20 años viviendo en Montpellier, y tenía uno de los stands más concurridos del mercado, era muy simpática. La conocí porque me escuchó hablando español con unas amigas y al parecer estaba cansada de intentar de entender mi francés. 


 
Esta señora prepara el ragout de papas con calamares y olivas negras más rico que he comido en mi vida, bueno el único pero el más rico EVER.
 
 
Fíjense como lo hace en una paellera, este no es un plato típico de Francia pero, es definitivamente una hermosa fusión de la cocina francesa con la española. 
 
Y ahora, lo más importante de toda Francia. Los maracons.
 
 
 
Estos macarons estaban TAN ricos. Me gasté 10€ (carísimos, coño) en 8 macarons de los cuales 4 me comí sin pensar ni asimilar que tenía te hacerle fotos para el blog. Soy una gorda, lo sé y lo acepto.
 
 
Aunque caros, valen la pena. I regret nothing, no sé cuando será la próxima vez que vaya a Francia 🙁 *forever poor*
 
 
 
 
 
 

Ahora les muestro algunas fotos de mi viaje que no son de comida, les exhorto que si algún día tienen la oportunidad de ir a alguna de estas ciudades, vayan, son fascinantes y hermosas, no regresarán a casa como la misma persona.  

Vista desde la cima de la Catedral Saint-Nazaire en Bézier.


Collioure, Francia.

Mercadillo de antigüedades en Montpellier, Francia.


Recuerdos de la más hermosa región que he tenido la oportunidad de visitar.

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Barcelona, Brunch, Eating out

Brunch & Cake Barcelona

Si algún día te encuentras por la ciudad de Barcelona y te apetece comer brunch -también de noche- Brunch & Cake es definitivamente el lugar donde te debes dirigir, además de tener los típicos platos de brunch como Pancakes con fruta, le ponen un muy interesante twist a los Eggs Benedict, cambiando el English Muffin por un Gofre dulce, un twist, que en lo personal está bastante rico.  También cuentan con ricas tartas de queso de Red Velvet (¡algo que nunca había visto antes!) entre otros pasteles.

Algo que no me encantó de este lugar es que sirven las Mimosas en vasos normales, que, en lo personal no me fue muy agradable, el mesero fue lo suficientemente amable en cambiarlas.

(Sentía que estaba tomando Vitamina C, de esa efervescente)

Así sí. Y ahora, a lo que vinimos, la comida.

Arriba: Hamburguesa de Buey con queso cheddar
Izquierda: Huevos benedictos con gofre dulce
Derecha: Breakfast combo; Sandwich de higos y queso Brie, Ensalada de rúcula, peras, manzanas, setas y dos huevos escalfados. (Obviamente mi plato.)

La hamburguesa de buey viene con una guarnición de patatas con salsa brava y pesto.
*Nota a mí misma: aprender como se dicen los términos de la carne en España, aparentemente no es igual que en América :(*


¡Eggs benedict! ¡Mis favoritos y estos no tienen ninguna queja!

La yema del huevo es mi parte más favorita de este plato.

¡Combo breakfast! ¡DEMASIADO rico!

 

¡*_*!

Este lugar es el cielo de los resacados, aunque si tienes mucha resaca y decides ir un domingo, llévate un gatorade para que te lo tomes mientras esperas, ya que es un lugar muy concurrido la lista de espera por lo general es de 30-45 minutos, y si quieres sentarte en la terraza, tendrás que esperar algunas 2 horas, algo que nos comunicó la no muy amable anfitriona. Ah, y no toman reservaciones. La espera lo vale, la comida es genial. Muy recomendado.

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Drinks, Eating out, New York City, Personal

Ella Quien Bebe: Brooklyn Brewery edition.

Bienvenidos a la primera entrega de: ¡Ella Quien Bebe!

Desde hace un tiempo vengo bromeando con mis amigos de que voy a hacer un proyecto aparte del blog llamado así contando mis hazañas por bares de la ciudad, cocteles que me gusta preparar, girls night entre otras cosas, y bien pensé ¿Por qué debe de ser aparte? Es mi blog y hago lo que quiera y aquí está. Hoy les cuento sobre mi experiencia en la cervecería Brooklyn Brewery:

La cervecería más importante de Brooklyn, y me atrevo a decir que también de toda la costa este de Estados Unidos abre sus puertas los días de semana a no más de 20 personas para una pequeña gira de dos horas de su sede en Williamsburg, Brooklyn, a mi suerte me encontraba en la ciudad y pude formar parte de esta gira con tres de mis amigas, una experiencia muy interesante para ampliar mis -pequeños- conocimientos sobre la cerveza y como es hecha, pero primero les contaré como empezó esta gira.

Lunes por la tarde, día de mi cumpleaños:

Después de perdernos un poco por Williamsburg, encontramos la cervecería, y bueno para resumirles un poco solamente al ver esta cita en la pared de este lugar de inmediato entendí que Brooklyn sabe bien de cerveza.


“La cerveza ha disipado la enfermedad que había en mí” – Antiguo Egipcio traducido por el Dr. Kent Weeks.

 

Mientras esperabamos para que las puertas abrieran, la gira comienza a las 5PM, es por cita y cupo limitado, estuvimos unos minutos bajo la lluvia, pero al entrar a la cervecería todo era un poco impresionante, desde afuera se ve muy pequeño pero allí el lugar es inmenso.

Me encantaría hablar sobre la historia de esta cervecería pero es un poco extensa, a ver como la resumo lo más rápido posible:

Brooklyn Brewery nace en el 1987 después que el señor Steve Hindy regresa a NYC de un viaje de 5 años por Arabia Saudita, allá conoció a varios diplomáticos que creaban sus propias cervezas artesanales, encantado con este arte Steve Hindy se asocia con su vecino (un banquero de lo más ordinario) Tom Porter y se proponen la meta de llevar la buena cerveza de regreso a la ciudad de Nueva York. Si les interesa más de su interesantísima historia click > aquí <

Al entrar, lo primero que me percaté es que el olor a levadura que hay es embriagante, lo cual hace bastante sentido ya que la levadura es un ingrediente clave en la creación de cerveza, aunque esto lo que me dio fue muchísimas ganas de comer pan. Claro. También que el branding es muy, muy importante para ellos, a cualquier lado que mirabas estaba la marca presente, por ejemplo:

 

Y esta bonita colección de viejas botellas de cervezas.

Después de este joven (creo que se llamaba Derek?) decirnos las reglas de la cervcería, contarnos la historia del Brooklyn Brewery y otros asuntos de importancia, procedemos a lo importante del tour: la degustación de los diferentes tipos de cerveza.

Mientras este chico nos sirve cerveza, nos explica las diferencias entre cada una de ellas, porqué una es mas clara que otra y las variaciones de ingredientes, etc.

Las personas de Brooklyn Brewery son sumamente amables y nos hicieron el obsequio de una copa de cerveza como souvenir de la gira (¡Qué linda es :D!)

 

¡También nos enseñó un truco para poder sacarle los sabores a las cervezas!

El truco está en taparte la nariz, tomar un sorbo de cerveza, después de tragarla, exhalar, ahí (Si lo haces bien) puedes saborear las diferentes notas que tiene la cerveza, por ejemplo aquí tomaba la Brooklyn Summer Ale con 5.0% y al hacer esto notaba el ligero sabor a melocotón, refrescantemente rica! Solo está disponible de Marzo a Julio y en República Dominicana, lamentablemente, nunca.

Después tuvimos el placer de degustar las siguientes cervezas: Brooklyn Lager 5.2%, Brooklyn Brown Ale 5.6% y la edición limitada Brooklyn Silver Anniversary Lager 8.6%.

A esta habitación le dicen “The Hot Room”, es una habitación donde están tres de las plantas más grandes y, obviamente es caliente.

 

 

Un lote de cerveza se toma 8 horas en hacer en esta super planta.

Esta es la segunda parte de la cervecería donde hay más de 100 plantas para una producción total de más de 20 millones de botellas de cervezas al año, sin contar los kegs que también producen para dispensar en sitios como bares y restaurantes.

El candelabro.

Por alguna razón de la vida, en el medio de la cervecería, donde están las plantas y los kegs, está este candelabro, ¿La historia detrás del canelabro? Cuando le pregunto al guía solo me dice esto:

“Because in Brooklyn, we’re fucking classy”
 
Qué bonita es la ironía.

A partir de ahí seguimos conociendo lo amplia que es la cervecería y procedimos a beber cervezas de 8.6% (la Brooklyn Silver Anniversary) hasta que no podíamos más.

Aquí algunas fotos más del recorrido:

Lindas barricas de whiskey viejo donde fermentan cervezas de ediciones limitadas 🙂

(Mis lindas colaboradoras de Ella Quien Bebe)
Y después de ahí nos echaron del lugar, tienen una política muy estricta de que a las 7PM todos se deben ir, el tour realmente termina a las 6:30PM y tienes media hora para entregarte a la bebida, básicamente.
En fin, fue una experiencia muy interesante, aprendí mucho sobre la cerveza ya que en tomarla podría decir que soy una experta, si algún día te encuentras por la ciudad de Nueva York, pásate por Williamsburg y conoce el Brooklyn Brewery, este tour solo cuesta US$10, y tienes la oportunidad de tomar cervezas que usualmente no están en el mercado.
Hasta la próxima, gracias por leerme. 🙂
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Eating out, New York City, Personal

Almuerzo de cumple

Hace justamente una semana fue mi cumpleaños y como de costumbre fui a almorzar, generalmente es algo que hago con mi familia, pero como estaba fuera del país almorcé con unas amigas. Fuimos a un restaurante belga, con una especialidad en mariscos y cerveza, se llama Markt  y si te encuentras por la ciudad de Nueva York, es definitivamente un lugar que debes visitar.

Su carta de cervezas es bastante amplia, tienen de todos tipos, ¡Hasta cervezas de postre! Algo que yo nunca había visto.

Mi amiga Gabriela y yo llegamos muy temprano al restaurante, mientras esperabamos a dos más de nuestras amigas, ordenamos Ostras vivas de Blue Point con tres salsas diferentes: salsa de coctel, rábano picante y una vinagreta de vino tinto.

Estas ostras estaban tan frescas que por un momento pensé que las llevaron del mar a la mesa, deliciosas. Las acompañamos con las siguientes birras:

 

Después llegaron Mia y María y nos trajeron pan con mantequilla.
(Un saludo a Mia que no me dejo sacar la foto porque tenía mucha hambre)

Entre cervezas y pan decidimos ordenar de la siguiente manera:

Gabriela y Mia: Carne de res marinada Maredsous Brown Ale acompañadas de papas fritas belgas.
María: Hamburguesa de sirloin con queso, tomate y lechuga acompañadas de papas fritas belgas.
Yo: Ensalada Niçoise (Una ensalada con atún, papas, ejotes, un huevo duro, anchoas y tapenade de aceitunas negras)

 

Y para acompañar mi ensalada:

Yum.

 

Excelente ensalada… No es demasiado pesada pero no es muy ligera, era exactamente lo que buscaba aunque debo admitir que lo mejor de Markt son las papas belgas y mostaza, definitivamente.

Si por casualidad te encuentras en la ciudad de Nueva York, visita este lugar, además de que excelente comida y una gran variedad de cervezas de las cuales probar, el ambiente es tranquilo y el servicio es excepcional. Este fue un almuerzo de cumpleaños buenísimo, el cual no lo olvidaré.

 

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Eating out, New York City, Personal

Comida de festival

Para quienes no se habían enterado, en las últimas dos semanas me encontraba en la ciudad de Nueva York, no tenía nada de tiempo y por eso se me hacía muyyy difícil escribir por aquí, ya entienden porqué tenía el blog un poco abandonado. Pero eso ya ha terminado porque ¡estoy de vuelta! y me sobra tiempo para escribir por aquí, algo que no pienso dejar de hacer por ahora.
La razón principal de mi visita a NYC fue el Governors Ball Music Festival, un festival no muy grande que tiene poco tiempo celebrandose en la ciudad, une la buena música, la comida y la gente. La cantidad de comida que hay en el festival es inmensa, y yo como tanto me encanta comer decidí documentar todo lo que comí ahí.
Día 1:
Fue el PEOR día para un festival, estuvo lloviendo TODO el día hasta la noche, muchas bandas tuvieron que cancelar, incluyendo una de mis cantantes favoritas la cual yo estaba MUY emocionada por ver: Feist. A pesar de tener una gripe que me estaba casi matando (y bajo la lluvia), fui a probar un Food Truck que me encanta muchísimo, Korilla BBQ.
Korilla BBQ fusiona la comida coreana con la comida mexicana, de una forma inteligente y deliciosa, cada vez que estoy en NYC intento visitar este food truck.
Yo pedí 2 tacos de pollo con kimchi, queso y sriracha (¡no había cerdo 🙁 !)
Yum, yum, YUM.
Y para acompañar esos tacos… cerveza de sidra de manzana (sabía a sidra regular)
Mala idea la mía tomar cerveza con la terrible gripe que tenía, no volví a comer en el festival ese día, salvo este donut:

Los dulces puede ser curativos, después de esto me sentí mucho mejor.
Día 2:
Segundo día en el festival, no había lluvia pero sí MUCHO lodo, era horrible comer ahí ya que me daba mucho asco el olor del fango, que igual, eso no me detuvo. El sol salió levemente y hacía calor. Por fin me sentía bien.
Primera parada: Num Pang Sandwiches, este shop sirve pequeños sandwiches altamente influenciados por la comida de Cambodia, el que yo pedí fue un pequeño pero delicioso roll de cerdo Duroc, mayonesa picante (hecha por ellos), zanahorias, pepino, cilantro y claro mucha sriracha.
 De-li-ci-o-so.
Para acompañar este rico sandwich, una refrescante bebida de Brooklyn Soda Works, una pequeña fabrica de refrescos artesanales.
Sí.
Artesanales.
 ¿A quién no le llamaría la atención esto?
Refresco de ruibarbo y albahaca tailandesa.
Me encanta la influencia asiática en casi todo ahora mismo.
Mi amiga Mia se tomó uno de hibiscus y menta.
Extraordinariamente refrescante.
Para terminar la noche, me dí la vuelta por Porchetta, además de que deben ser las personas más amistosas del mundo, este lugar le hace una oda al cerdo.
Este es un sandwich de carne de cerdo, haciendo una mezcla con diferentes cortes (hombro, panza y lomo) mezclandolas con hierbas secretas y chicharrón, nace el Porchetta Roll:
Riquísimo y definitivamente una buena forma de cerrar el segundo día mientras disfrutaba de la música de Nas de fondo.
Día 3: ¡POR FIN SALIO EL SOL! Calor, pero mucho lodo. Este día fue excelente, un típico día de verano en NYC. Mucha música. Más comida y yo estaba muy feliz.
De camino al festival no pude contenerme y me comí un pretzel con mostaza de la calle. Me encantan. Amo a NY y su comida callejera.
El domingo comí muy poco, estaba demasiado emocionada y dando vueltas caminando de un escenario al otro (eran 4 y estaban lejísimos uno del otro).
 Aunque comí poco fue comí la mejor comida este día.
Me dí la vuelta por el food truck “Rickshaw Dumpling Bar”, la cola era larguísima pero me llamaba MUCHO la atención, donde hay mucha gente la comida debe ser buena ¿no?
6 dumplings:
2 de cerdo y puerro chino, 2 de pollo con albahaca tailandesa y 2 de edamame.
Edamame de guarnición.
Qué delicia.
También te dan una salsa de maní picante para los dumplings. Solo de recordar estos dumplings me da hambre. Los quiero otra vez. Me entristece mucho estar tan lejos de ellos. Los necesito en mi vida nuevamente. Si te encuentras algún día en NYC, por favor, busca este food truck vale la pena hacer la cola.
Y para terminar el 3 día, cerré con un sandwich de helado de Cool Haus, un food truck inspirado en la escuela de Bauhaus, que sirve los sandwiches de helado más interesantes que he visto en mucho tiempo. Tienen diferentes variedades de galletas y de helado para que tú mezcles como desees.
Yo opté por dos galletas de Red Velvet y helado de Menta y chispas de Chocolate.
(Advertencia, la foto no es muy bonita, era de noche y estaba viendo a The XX, casi olvido hacer la foto para el blog)
¡Estaba riquísimo! Además de que tienen algo que es genial, lo envuelven en papel comestible. Así no tienes que preocuparte por dónde botar la basura, ¡Te la puedes comer!
Al final de todo, el Governors Ball fue genial, una experiencia inolvidable, ojalá que el próximo año pueda ir.
Aquí algunas fotos del festival, que no todo es comida.
(Primer día, lluvia, lodo, gripe y asco)

 

¡Of Monsters and Men bajo la lluvia! (Lindos ponchos, ¿no? Y funda ziplock para el celular, claro)
Ya el segundo día pintaba mejor.
“Hola Mia, el lodo es un asco, ¿verdad?”
¡Animal Collective!
Estos atardeceres a las 9PM además de volverme loca (no estoy acostumbrada a ver un atardecer a las 9PM) me encantan.
Último atardecer del festival, de camino a ver The XX, viendo a la gente bailar al ritmo de la música de Bloc Party.
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Eating out, Santo Domingo

Ayer estuve en Ribereño

En el lugar donde trabajo, cada dos o tres meses hacemos una reunión de trabajo en Ribereño Restaurante y la verdad es que no me sorprende que la calidad y el buen servicio siempre esté presente en este lugar. Ayer recordé cuanto me encanta este lugar. Todavía no entiendo porqué he tardado tanto en escribir sobre este restaurante, ya que es definitivamente uno de mis tops lugares donde ir a cenar ó la primera recomendación que le doy a cualquier persona cuando quiere ir a un sitio muy bueno…Igual aquí empiezo a contar mi experiencia en Ribereño. 

Empezamos con vino. Claro. Porque cuando un almuerzo se empieza con un buen vino, rara vez termina mal. Decidimos ordenar una botella del vino de la casa, el riquísimo Juan Gil Monastrell de Jumilla, un joven vino tinto con cuatro meses en barrica, que para el menú mediterráneo que tiene Ribereño, marida muy bien los embutidos, arroces, guisos y más.


Y de entrada, Pulpito al grill y Nachos Griegos


El Pulpito al grill es una entrada que también sirve de plato fuerte si quieres comer algo “ligero”, viene sobre una cama de papas y ratatouille. Excelente mezcla de sabores y buena presentación. 


 Algo que me encantó del Pulpito al grill fue el pimiento asado que tenía por encima,

¡Cortado en forma de un pulpo! 

Estos pequeños detallitos son los que me enamoran, además de que me encanta el pulpo, estaba bien suave y perfectamente cocinado.
A+ para esta entrada.


Nachos Griegos, la entrada que siempre, siempre pedimos y nunca nos va a dejar de encantar. No son literalmente nachos, es más un twist de lo que es este plato de la gastronomía mexicana, desde la percepción mediterránea del Chef Ejecutivo de Ribereño, Eduardo Rodríguez.

En vez de tortillas de maíz, son pita chips, Ragout de cordero, salsa Tzatziki y pico de gallo al estilo mediterráneo. Y les doy fé de que es una entrada excelente. A+.





Y después de entradas y varias copas de vino llegan los platos fuertes

Primero: 10oz de Vacío de res acompañado papas a la crema con puerro y bacon. Este plato no lo probé, pero Oliver, quien lo ordenó me dejó saber que le encantó. La carne perfectamente cocida a su preferencia (3/4). Demasiada crema en las papas, lo que lo hacía muy fuerte pero muy delicioso.



Acompañado también de salsa chimichurri, como todo buen corte de carne debe ser. A-


Plato fuerte 2; Paella di Mare.

Claro que iba a pedir algo con marisco. Amo la paella y este plato me tenía emocionada desde que lo leí en el menú.

 
Linda presentación, ¿no? Algo que me encanta de la paella es la cremosidad y textura que tiene el arroz. Esta tenía el balance perfecto entre arroz y marisco, no tenía ni demasiado de uno o demasiado de otro y esto es algo que yo pude disfrutar mucho. Se me hizo difícil dejar de comer de esta paella cuando estaba llena porque estaba MUY deliciosa. A+
 
 



Plato fuerte 3: Hamburguesa Ribereño.
Me voy a osar a decir que es la mejor hamburguesa que he probado en mi vida.


Es una hamburguesa de 10 oz de Sirloin, envuelta en masa de hojaldre con queso gruyère, tocineta ahumada y dos salsas para acompañar: la típica salsa rosada de toda la vida y otra de hongos y crema. Y claro papas fritas. OMG.

 

 La decadencia y el hedonismo en un solo plato. No sé si es la mantequilla. No sé si es la perfecta combinación de ingredientes, pero esta hamburguesa es, en mis ojos y paladar, perfecta. El verdadero must have de Ribereño. A+++++


Ahora los postres.

Crème brûlée de Nutella.

Como una Amélie cualquiera me encanta romperle la costra de arriba de los crème brûlée’s aunque éste no la tiene, sí tiene la misma textura que un buen crème brûlée tiene. Y está riquísimo.



Si eres de las personas que le gusta mucho el chocolate, este es el postre para ti.


Y el segundo y último postre: Cheesecake de queso de cabra, con dulce de leche y mermelada de moras.
 
 
 

Otro postre que me fascina, ya que tiene un contraste riquísimo entre lo salado del queso de cabra y el dulce de leche + la mermelada. Buenísimo con un café espresso y un rico gusto para terminar un almuerzo o cena. 

Voy a catalogar a Ribereño Restaurante, como mi restaurante favorito.  Este fue el almuerzo más satisfactorio que he tenido en mucho tiempo (la comida de mi madre no cuenta aquí), y no porque la comida sea excelente, tiene mucho que ver con lo placentero que es el ambiente y lo bien que es el trato (por favor pidan que les atienda Carlos), se nota mucho el entrenamiento que tienen los meseros y es algo que le hace falta a muchos restaurantes y es digno de copiar ya que al preguntarle algo sobre cualquier cosa en el menú te responden con su opinión personal sobre ese plato y no con la descripción del menú. 

No dejaré de recomendar este lugar, y mucho menos dejaré de ir. 

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